La creciente demanda de comidas preparadas por parte de consumidores que quieren disfrutar el sabor de la comida recién hecha, pero que no disponen del tiempo necesario para prepararla, enfrenta a los productores a un gran desafío: llevar a la mesa de los consumidores comidas elaboradas 'listas para servir'.
El uso de túneles de frío con nitrógeno líquido o dióxido de carbono es ideal para congelar y enfriar rápidamente alimentos como pizza, lasagna, salsas y todo tipo de comidas pre-elaboradas, mejorando la calidad y los tiempos de procesamiento.